PERSONAJES DE NUESTRA CIUDAD |
SAN FULGENCIO DE ÉCIJA |
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Obispo español del tiempo de los visigodos, hermano de San Leandro, San Isidoro y Santa Florentina.
Hijo de nobles, fueron desterrados sus padres a Sevilla a causa de su fe y allí nació Fulgencio.
Lo encomendaron sus padres al obispo Eterio, benedictino, para que le educase en la fe cristiana. El resultado fue que Fulgencio abrazó la vida monástica en la orden de San Benito, en Sevilla.
Se dedica allí al estudio de las Sagradas Escrituras con sumo provecho: escribe comentarios sobre el Pentateuco, los libros de los reyes, los doce Profetas menores, Isaías, los Salmos y los Evangelios.
Escribe también un tratado sobre la fe (De fide), el libro De las mitologías o ficciones y uno más de Sermones. Además de propagar la fe mediante sus escritos, tomó parte activa en la gran batalla dialéctica contra los arrianos.
En la guerra que estalló entre el rey Leovigildo y su hijo San Hermenegildo, Fulgencio tomó partido por este último, por lo que fue desterrado a Cartagena.
A la muerte del obispo de esta ciudad, Fulgencio ocupó la silla episcopal a instancias del rey.
Ocho años estuvo al frente de esa diócesis, hasta que el rey volvió a acordarse de él para resolver los graves conflictos y disensiones que había en Écija. Tan pronto como llegó Fulgencio a ocupar la sede episcopal de Écija, su natural dulce, indulgente y compasivo obró el milagro de disolver los odios enconados de Écija.
Puso orden en las costumbres de los clérigos y en los monasterios, hasta convertir a Écija en un remanso de paz.
Reclamado de nuevo a Cartagena, allí acabó sus días el año 658. Su fiesta se celebra el 16 de enero.
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SANTA FLORENTINA |

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Es la hija mayor de una familia fervorosa, también tres de sus hermanos son venerados como Santos Obispos: Isidro, (doctor de la iglesia ), Leandro y Fulgencio.
Consagró su vida a Dios desde su juventud y en la España de siglo VII, llegó a ser lo que su nombre indica: una perfumada flor que se inmoló en sincera adoración, llegando a ser madre de muchas religiosas. Fundó el Convento del Valle, primera comunidad femenina fundada en Andalucía. Su devoción se perpetúa también en el Monasterio que lleva su nombre en Ecija, y en la Parroquia de Berzocana de la diócesis de Plasencia donde se conservan sus reliquias junto a las de su hermano San Fulgencio.
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SAN FRANCISCO DE ÉCIJA
Francisco Díaz nació en la ciudad de Écija en 1713. Fue presbítero y mártir, celebrándose su fiesta el 29 de octubre. Tomó el hábito de Santo Domingo en el convento de su ciudad natal en 1730. Se ofreció voluntario para las misiones y ordenado sacerdote viajó a Manila, Macao y a China. La propaganda cristiana en China era ilegal, por lo que tuvo que sobrevivir en la situación de intruso.
En 1746 fue delatado y apresado junto con el también dominicano granadino P. Francisco Serrano. Fue interrogado y atormentado hasta que en diciembre de ese año se le condenó a muerte y se le grabó la sentencia en el rostro. El 28 de octubre de 1748 fue estrangulado en la cárcel junto con el padre Serrano y otros misioneros.
Fue beatificado por el papa León XIII el 18 de abril de 1893.
San Francisco de Écija fue santificado por el Papa Juan Pablo II en El Vaticano
el Año Jubilar (Octubre 2000)
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