La fundación de este Convento de PP. Dominicos se remonta al siglo XIV gracias a la donación del noble caballero Don Lorenzo Fernández de Tejada.
Documentalmente consta que durante los siglo XVI y XVII se realizaron importantes obras en el convento y en la iglesia. Entre 1728-76 se realizó la magnífica capilla de la Virgen del Rosario y posteriormente se finalizaron las obras con el camarín de Santo Domingo.
La espaciosa iglesia se compone de tres naves, la central cubierta por una armadura de lacería, que evoca el estilo mudéjar y crucero.
En la nave del Evangelio (izquierda), se suceden distintos altares: el altar de Santo Domingo Penitente (s.XVIII), la Capilla del Sagrario, altar del Nacimiento, altar de San Vicente Ferrer y el de Santa Rosa de Lima.
La cabecera de la nave está presidida por el retablo mayor en estilo barroco.
En la nave de la Epístola (derecha), se hallan los siguientes altares de santos: San Francisco Díaz, Sto. Tomás de Aquino, altar de la Beata Juana de Aza, antiguo altar de la Purificación de Nuestra Señora y de San Pedro Mártir, todos ellos del siglo XVIII a excepción del primero.
La Capilla de la Virgen del Rosario es el máximo exponente del barroco ecijano y merece una mención especial. Está situada a los pies de la iglesia. Posee una nave con tres tramos cubierta por bóveda y cúpula delante del altar. La decoración barroca es predominante en toda la capilla con mármoles de colores, espejos, hojarascas. Las paredes están decoradas con quince lienzos que representan los misterios del Rosario.
El retablo principal se fecha en 1761 y alberga una hornacina con la imagen de la Virgen del Rosario del siglo XV. Todo el retablo-camarín está concebido como un rompimiento de gloria recubierto de rocalla con querubines y espejos que crean un tremendo aspecto escenográfico y un movimiento propio del barroco.
Según relata la leyenda en la madrugada del 20 de febrero de 1436 San Pablo Apóstol de Cristo se le apareció a Antón Fernández de Arjona, hijo de un labrador muy devoto de San Pablo, anudándole los dedos de la mano derecha para que transmitiera el descontento de Dios con los ecijanos. Antón tras transmitir la noticia a todo el pueblo fue en procesión al Monasterio de Santo Domingo y al posar sus dedos sobre la imagen de la Cruz, los dedos volvieron a su estado natural.
Todo ello fue suficiente para que Écija tuviera una especial devoción hacia San Pablo. Desde entonces el día 25 de enero de cada año, la imagen de nuestro patrón, San Pablo procesiona de la Iglesia de Santa Bárbara a la Iglesia de Santo Domingo y San Pablo.
Horarios: TORNO (Comprar repostería)
De 09.00 a 14.00 y de 16.30 a 20.00 h.
MISA:
Lunes a Sábado: 08.30 h.
Domingos y Festivos: 09.30 h.
El convento de Santa Florentina se tiene por el más antiguo de Écija, y es uno de los primeros que existieron en Andalucía dentro de su Orden (dominica).
La fábrica primitiva sería un edificio de estilo mudéjar, aunque actualmente predominan las estancias barrocas. De ese primer edificio se conserva una portada con arco apuntado y alfiz por la cual se accede al torno.
El claustro o patio principal consta de dos plantas con arcos de medio punto sobre columnas, y se fecha en el siglo XVII.
Al siglo XVIII pertenecen la mayoría de las dependencias del convento, entre ellas la sacristía (1708), el refectorio, la iglesia (1714), la portada principal (1759) y el campanario.
La espadaña es de composición prismática, con tres caras decoradas con pilastras, arcos almohadillados y azulejos y rematada por una hornacina con frontón triangular.
La portada principal, en piedra, es estilo barroco, está enmarcada por pares de columnas con decoración de mascarones. El frontón partido alberga una hornacina con la Virgen del Rosario, fechada en la cartela hacia 1759.
La iglesia es de una sola nave, cubierta por artesa y cúpula de media naranja en el presbiterio.
El retablo mayor barroco es de gran calidad artística. La composición arquitectónica se relaciona con el taller de Cristóbal de Guadix y la obra escultórica con el de Pedro Roldán.
La comunidad de Madres Dominicas que vive en el convento se dedica a la elaboración de productos de repostería que se pueden adquirir a través del torno.
CONVENTO DE LAS CONCEPCIONISTAS FRANCISCANAS
(“LAS MARROQUÍES”)
El convento de clausura de la Santísima Trinidad y Purísima Concepción, es más conocido como “Las Marroquíes”. Tomó este nombre del apellido de sus fundadoras, las hermanas doña Luisa y doña Francisca Marroquí. Su construcción se inició a finales del siglo XVI, y fue terminado durante los siglos XVII y XVIII.
El convento conserva su monumental cuerpo barroco en el que se abren el torno y la puerta reglar y queda unido a la iglesia mediante un corredor que alberga la sacristía y el vestuario. En su interior contiene vivienda, huerta, claustro y enfermería. Al exterior presenta una portada monumental y un torreón mirador construido entre finales del s. XVI y finales del s. XVIII.
Muy interesante es su espadaña angular o campanario situada a los pies de la iglesia. Con un primer cuerpo de ladrillo y otro superior decorado con azulejos sobre estuco blanco, simula dos espadañas adosadas y posee dos campanas de bronce del s. XVIII. En la parte superior una inscripción la fecha hacia 1760.
En cuanto a la iglesia, sigue la tipología tradicional de los templos conventuales sevillanos, es decir, una sola nave como cajón alargado con testero plano. Su cubierta es de madera y su portada, adintelada y en estilo manierista, se fecha a principios del s. XVI.
Dentro de la iglesia se puede observar uno de los mejores programas decorativos representativos del barroco ecijano. Hay cinco retablos, entre los que destacan por su programa arquitectónico y escultórico barroco y rococó el retablo mayor, el del muro del Evangelio dedicado a Santa Beatriz de Silva- y el retablo de la Santísima Trinidad, todos fechados en el s. XVIII. En el retablo mayor son notables la escultura de la Inmaculada y el Crucificado; el resto del retablo desborda de elementos característicos barrocos, con otras esculturas de menor protagonismo. El retablo de Santa Beatriz de Silva, fundadora de la orden, es de estética rococó. Por último, el retablo de la Santísima Trinidad, con estructura tardobarroca, destaca por su lienzo central, y se decora con rocallas a su alrededor.
CONVENTO DE LAS HERMANAS DE LA CRUZ - CONVENTO DE CAPUCHINOS
DESCRIPCIÓN Y DATOS DE INTERÉS
Dirección:
C/ Sor Ángela de la Cruz.
Tlf. 95 483 03 13
Horarios:
Domingos de 09.00 a 11.00 h.
Las personas interesadas en visitar la iglesia los días laborables pueden llamar al tlf. indicado.
Perteneció a los PP. Capuchinos desde 1629 hasta la exclaustración.
Actualmente está servida por una comunidad de Hermanas de la Cruz desde 1924.
El templo es una nave en forma de cruz con capillas laterales cubierta por casquete esférico sobre pechinas en el crucero, bovedas de cañón y lunetos en el cuerpo central y bóvedas de aristas en la citadas capillas laterales, todo ello muy sencillo y sin decoración alguna.
El retablo mayor se compone de dos partes: un conjunto de pinturas y un tabernáculo neoclásico que contiene el Sagrario, el camarín de la Divina Pastora y las imágenes del Corazón de Jesús y San José. La Titular y el tabernáculo pueden fecharse hacia 1786.
CONVENTO DE LA MERCED
DESCRIPCIÓN Y DATOS DE INTERÉS
Dirección:
C/ de la Merced, nº 4.
Teléfono: 954830152
La iglesia y convento pertenecieron a los PP. Mercenarios Calzados hasta la exclaustración. Actualmente está servida por una Comunidad de Religiosas Salesianas.
La fundación data de 1509. En 1543 el convento sufrió una inundación de la que sólo se salvó la iglesia. A finales del siglo XVI la iglesia y el convento se hallaban en estado ruinoso por lo que se procedió a su reconstrucción. Al finalizar el primer tercio del siglo XVII, aún duraban las obras, que afectaban a la media naranja del crucero y a la espadaña conventual. En el siglo XVIII se construyó el camarín de la Virgen de las Mercedes y el claustro. La espadaña conventual y la portada del templo, pese a sus restauraciones, pertenecen a la primera mitad del siglo XVII.
La iglesia es una gran nave con crucero, capillas laterales y tribunas sobre ellas. La nave principal se cubre con bóvedas de aristas, el presbiterio y las capillas con bóvedas de cañón y el crucero con bóveda de media naranja. Ésta bóveda de media naranja apea en pechinas decoradas con escudos y muestra un intradós ornamentado con motivos protobarrocos.
La gran obra de esta iglesia es el camarín de la Titular iniciado en 1739, donde la media naranja, tambor, linterna, pechinas y brazos de la cruz, están revestidos de interesantísima decoración, que puede considerarse como ejemplo del barroco ecijano.
El claustro es obra del siglo XVII, está adosado al costado de la Epístola del templo, es muy espacioso y de gran interés. Se distribuye en dos plantas con arcos semicirculares sobre columnas y antepechos de fábrica.
El retablo principal es un conjunto de notable importancia. La organización del retablo y su traza arquitectónica responden al protobarroquismo andaluz. El conjunto escultórico que puebla el retablo pertenece al Bajo Renacimiento Andaluz.
REAL CONVENTO DE SANTA INÉS
DESCRIPCIÓN Y DATOS DE INTERÉS
Dirección:
C/ Mayor.
Teléfono: 954830741
Horario:
MISA:
Lunes a Sábado: 09.15 h.
Domingos y Festivos: 09.30 h.
Pertenece a la Comunidad de Clarisas Urbanistas.
La primera fundación se hizo extramuros de la ciudad, trasladándose posteriormente al lugar actual, a unos doscientos pasos del casco urbano, lindando con el camino que conducía al Santuario de la Patrona Nuestra Señora del Valle, de donde tomó nombre. Ésta fundación definitiva data de 1487.
Según la tradición el convento recibió valiosas aportaciones desde los inicios de su fundación, figurando entre ellos a la Reina Católica, que se hospedó en el Monasterio y sufragó cuantiosas limosnas con las cuales se costeó la sillería de coro, se realizaron libros corales, se trajo el agua al convento, etc. La Emperatriz María de Austria y la infanta Isabel Clara Eugenia fueron también benefactoras de la Casa, a la que legaron valiosas reliquias, entre ellas una espina de la corona de Jesús. La nobleza ecijana y el municipio de la Ciudad mostraron su afecto al cenobio franciscano.
La iglesia es una gran nave cubierta con bóvedas de cañón y lunetos en la nave principal y con bóvedas de media naranja en el antepresbiterio. Está ricamente ornamentada con labores de yeserías, pinturas de los Misterios marianos y escenas franciscanas, de escaso valor artístico pero de agudo sentido ornamental. El templo se halla construido a finales del primer cuarto del siglo XVII, siendo los autores de tan curiosa composición alarifes ecijanos.
El retablo principal se compone de dos partes: la primera es un gran conjunto central con el Manifestador y cajas laterales para las imágenes de San José y San Joaquín, en la parte baja y un tabernáculo con media naranja rematado por linterna que contiene la escultura de la Inmaculada; la segunda parte del retablo completa el testero de la capilla y posee distintos conjuntos artísticos de mediano valor artístico destacando un relieve de la historia de Santa Clara y los sarracenos de hacia 1630.
IGLESIA DE LA LIMPIA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA
(LOS DESCALZOS)
Desde su fundación perteneció a los PP. Carmelitas Descalzos. Abandonada la iglesia y el convento por los religiosos durante la exclaustración, volvieron a ocuparla en 1910. Una pequeña parte del monasterio pasó a poder de los frailes, el resto quedó al servicio de un Asilo de ancianos.
La construcción del templo se inició hacia 1601. En 1612 un rayo destruyó parte del edificio. Durante el gran siglo del barroco ecijano se amplió el convento, se realizó la portada de la iglesia y se inició la decoración del templo. Al finalizar este siglo, la iglesia había sufrido numerosas transformaciones quedando convertida en una excepcional joya barroca.
El templo es una gran nave en forma de cruz latina con capillas laterales independientes. El edificio está cubierto con bóvedas de cañón y lunetos en la nave principal y media naranja en el crucero. Su valor extraordinario se lo otorga la ornamentación a base de motivos pictóricos y de yeserías con el dinamismo de las líneas de rocallas que unidas a la fastuosa policromía logran uno de los ejemplares barrocos más logrados en una ciudad donde el estilo plasmó tan excepcionales muestras.
En el retablo principal destaca la Virgen del Carmen presidiendo el camarín principal, a ambos lados de ella se hallan las pequeñas figuras de San José, San Ángelo, Santa María Magdalena de Pazis y Santa Teresa de Jesús. En los intercolumnios laterales existen esculturas de Santos. El remate está ocupado por la Inmaculada, titular de la iglesia.
CONVENTO DE LAS TERESAS (IGLESIA DE SAN JOSÉ)
DESCRIPCIÓN Y DATOS DE INTERÉS
Dirección:
C/ El Conde.
TLF. 95 483 02 95
Horario:
MISA:
Lunes a Sábado: 09.00 h.
Domingos y Festivos: 09.30 h.
El convento está emplazado en el antiguo palacio de los Condes de Palma, edificio mudéjar de gran interés erigido en los siglos XIV y XV.
Algunas estancias del palacio están decoradas con interesantes yeserías mudéjares del siglo XV, la leyenda dice que en ellas trabajaron los mismos alarifes que labraron las yeserías de los Reales Alcázares de Sevilla.
El convento pertenece a las Carmelitas Descalzas y son conocidas en la ciudad como las monjas Teresas.
Su fundación data en torno a 1630. Las Carmelitas Descalzas tuvieron que trasladarse al lugar que ocupan actualmente, lo que les causó graves conflictos con los Corregidores de la ciudad que acostumbraban a reunirse en este lugar.
En 1655 lograron iniciar las obras de la iglesia gracias a limosnas y la dote de una monja, sor Paula de San José.
La portada principal de la calle es muy interesante. Se compone de dos cuerpos, el primero está integrado por un arco semicircular decorado por la típica labor gótica mostrando los escudos de Portocarrero en el lado derecho y de Guzmán en el opuesto coronadas por figuras de águilas.
En el cuerpo superior se hallan tres hornacinas con abundante decoración gótica, en la central se hallan las pinturas de San José y los escudos del Carmen Descalzo. Sobre éstas, un pelícano centrando la composición y lazos marineros. La monumental portada pertenece a la transición del gótico al renacimiento con ligera decoración “manuelina” como se observa por el uso de motivos marineros.
La extraña decoración de la fachada, difícil de encontrar por estos lugares, se debe a que los Condes de Palma “importaron” esta decoración en el siglo XIV, del estilo que existía en casas palaciegas en el sur de Portugal, donde ellos poseían algunos terrenos.
La puerta de entrada a la iglesia posee una interesante labor de carpintería mudéjar de la segunda mitad del siglo XIV, pese a sus restauraciones, procede del antiguo salón de honor de la planta alta de palacio.
La iglesia conventual se erigió en el siglo XVII, es de una sola nave cubierta con bóvedas de cañón y lunetos y media naranja en el presbiterio.
En el interior se hallan retablos barrocos con imágenes de diversa calidad, son de destacar las imágenes de San José y de la Inmaculada del taller de Roldán, un Niño Jesús de Ribas y un interesante Crucificado del círculo de Alonso Cano.
Excepcional interés arquitectónico presenta el interior de este convento, que conserva numerosísimos e importantes restos del palacio adquirido por la Comunidad en el siglo XVII.
La iglesia es de una sola nave, cubierta con un artesonado mudéjar de gran interés que cubre la totalidad del templo. La fundación del convento se fecha en el último cuarto del siglo XVI.
Al siglo XVIII corresponden la mayor parte de los restos arquitectónicos y decorativos de la iglesia y convento. En efecto a este siglo pertenecen la fachada principal del templo, el campanario con forma prismática, las ricas decoraciones de la sillería del coro, el refectorio y la sacristía.
El retablo principal es neoclásico, en la hornacina principal se venera a la Virgen de los Dolores. En lo alto un interesante relieve de la Visitación del siglo XVII, la parte escultórica fue realizada por Pedro Roldán. En los laterales se pueden observar retablos con imágenes del círculo de Roldán.